martes, 1 de septiembre de 2009

¡En Guardia! Historiadora Afirma que Encontró a D'Artagnan


Una búsqueda de cinco años para localizar la tumba de D'Artagnan —la inspiración para la novela de Alejandro Dumas "Los Tres Mosqueteros"— condujo a una pequeña iglesia holandesa donde una nueva investigación indica que está enterrado el héroe espadachín.



Charles de Batz de Castelmore d'Artagnan murió durante el sitio de Maastricht el 25 de junio de 1673 y, de acuerdo con una destacada historiadora francesa, fue enterrado sólo a unos kilómetros de distancia en la iglesia de San Pedro y San Pablo en Wolder. "El rastro es muy preciso", dijo Odile Bordaz.
La historiadora descartó las teorías de que el cuerpo de D'Artagnan fue llevado de vuelta a Francia, y está presionando a las autoridades holandesas y ala Iglesia Católica para que autoricen una excavación arqueológica en el sitio. "Yo estimaría la posibilidad de éxito en 50/50", dijo.
Dumas escribió "Los Tres Mosqueteros" en 1844 después de leer sobre las hazañas de D'Artagnan en el libro "Les Memoires de Monsieur d'Artagnan", que se había publicado casi 150 años antes. Aunque Dumas adelantó la acción en unos 15 años e inventó gran parte de la trama, los personajes principales están en la historia.
D'Artagnan nació al suroeste de Francia entre 1611 y 1615 y a los 20 años llegó a ser un miembro de los mosqueteros del rey. Atrios, Porthos y Aramis estaban entre sus camaradas. Él participó en operaciones de capa y espada para Luis XIII, y luego para Luis XIV, el Rey Sol, quien lo puso a la cabeza de los mosqueteros en 1658. D'Artagnan fue muerto durante un ataque contra los holandeses encabezado por el duque de Monmouth, quien dirigía un contingente inglés aliado de Francia.
El padre Peter van der Aart, sacerdote de la parroquia de San Pedro y San Pablo, contó a The Times que existía una buena posibilidad de que D'Artagnan estuviera enterrado en la iglesia o cerca de ésta, pero agregó que sólo se autorizaría una excavación si los historiadores pudieran estar seguros del lugar exacto de la tumba.
"No creo que pudiéramos cavar todo el lugar para buscarlo", afirmó el sacerdote.


El Mercurio (Chile), sábado 15 de noviembre de 2008

¿El Héroe Galo se Rindió?

La hija de Albert Uderzo criticó la venta de los derechos del pequeño guerrero. Se teme que baje la calidad del célebre cómic

Astérix todavía porfía con los invasores romanos en los cómics que han vendido millones de copias en todo el mundo. Sin embargo, a Albert Uderzo, el autor del inolvidable guerrero galo, se le acusa de haberse rendido, no a las tropas de Julio César sino a los intereses comerciales. Y quien formula tal acusación no es otra que la propia hija del ilustrador francés, Sylvie.
Uderzo, de 81 años, creó a Astérix en 1959 con la colaboración del guionista René Goscinny, a quien sustituyó en las tareas de escritura cuando murió en 1977 hasta el pasado diciembre, cuando el dibujante vendió sus derechos sobre el personaje. Los nuevos propietarios anunciaron la semana pasada que contaban con autorización para prolongar las aventuras de la pequeña aldea gala después de la muerte de Uderzo.
Sylvie Uderzo, sin embargo, mantiene una opinión contraria. La hija del ilustrador ha declarado que semejante decisión traiciona el espíritu de Astérix, el diminuto guerrero que aplaca las hordas de romanos gracias a la fuerza sobrehumana que le concede la mágica poción elaborada por Panorámix el druida.
"Me rebelo contra los que son quizás los peores enemigos de Astérix, los hombres de finanzas y de la industria", ha escrito Sylvie Uderzo en una columna publicada por "Le Monde" con el título "A los lectores de Astérix". "Es como si las puertas de la aldea gala hubiesen sido derrocadas para dejar vía libre a los ejércitos del Imperio Romano".
Desde su punto de vista, la asediada villa es Ediciones Albert René, que publica los cómics de Astérix y de la que Sylvie controla el 40%. El Imperio Romano, sería el gigante de la publicación Hachette Livre, que es la empresa que ha adquirido el restante 60%. Según Sylvie, el modo en que Hachette ha tomado control de Astérix hace pensar en "una manipulación destinada a cambiar el curso natural de las cosas".
Albert Uderzo, que raramente habla en público, tampoco ha querido pronunciarse en esta ocasión. Tampoco las portavoces de Ediciones Albert René y Hachette Livre (filial del grupo Lagardere) han querido emitir ningún comentario al respecto.
Sylvie Uderzo ha recalcado que su preocupación principal es que las historias de Astérix que se realicen sin la participación de su padre ofrezcan una calidad deplorable. En cualquier caso, también para ella están en juego sus suculentos ingresos, y por ello espera "un giro de 180 grados" en la decisión de su padre. "Pelearé no contra mi padre, sino para preservar su obra, imaginada a cuatro manos con René Goscinny", finalizó Sylvie.
El Comercio, 18 de enero de 2009

Están Locos estos Romanos, Asterix


Por Luis Carranza Torres (*) y Sergio Castelli (**) - Exclusivo para Derecho y Justicia

Los derechos de la historieta guionada por René Goscinny e ilustrada por Albert Uderzo en 1959, respecto de una aldea gala que en el año 50 a.C. se niega a rendirse a los romanos de Julio César, acaudillados por dos simpáticos personajes de bigotitos, un rubio, bajito y flaquito (Asterix) y otro moreno, alto y gordinflón (Obelix), son el centro en nuestros días de una disputa legal de proporciones en Francia.
A los que no han sido, como los autores de esta columna, devotos seguidores de estas historias, tenemos que decirles que se trata no sólo de los personajes de la historieta francesa más popular en el mundo, sino que resultan para los galos de hoy lo que Patoruzú significa para nosotros. Tanto se identifican los franceses con ellos que el primer satélite lanzado por Francia en 1965 se llamó Asterix y el nombre de la mascota de la Copa Mundial de la FIFA de 1998 fue nombrada Footix, en homenaje a los personajes de la tira, cuyos nombres terminan en todos los casos con el sufijo “ix”.
Pero, además de resultar nuestros héroes sólidos referentes culturales de Francia en el mundo, son asimismo un gigante de los derechos de la propiedad intelectual y afines, con más de 325 millones de álbumes de sus historias vendidos, varias películas de cine y no pocos ciclos de dibujos animados para televisión, así como un parque temático de diversiones (Parc Asterix, a 30 km de París), que dejó  los ingresos de EuroDisney como los de una kermés de barrio. Para dar un solo dato de la magnitud económica de la que hablamos, digamos que sólo en productos de merchandising con su imagen o referidos a ellos, en el 2007 los titulares de los derechos facturaron 11 millones de euros.
Poco antes de la Navidad del pasado año, el mundo editorial galo se sorprendía con la noticia más importante en un lustro: el gigantesco grupo multinacional Hachette se hacía con la mayoría accionaria de Éditions Albert-René, la editorial creada por Albert Uderzo y Anne Goscinny, cuando todavía el amor a los negocios en común era mutuo, para proseguir la publicación de las aventuras de Asterix tras la muerte del padre de esta última. Es que Albert había vendido, sin consulta previa a la socia, su 60% dela empresa. A la nada advertida Anne, todavía accionista del 40% restante, se le atragantó el pan dulce navideño, y prometió venganza.
Pero como en los culebrones de la tarde televisiva, una tercera en discordia vino a patear el tablero: la propia hija de Albert, Sylvie Uderzo inició acciones legales para anular dicha venta. Entendía que su padre había sido aprovechado por su edad (82 años), para vender mal y pronto. Y con aires de cruzada cultural, declaró al diario Le Monde que lo suyo era una pelea “contra los peores enemigos que ha tenido Asterix, los ejecutivos y la industria, los invasores romanos de Hachette”.
Su padre le contestó por una entrevista en Le Figaro (adversario periodístico de Le Monde), señalando como culpable de los actos de su hija a su yerno Bernard Boyer de Choisy, a quien se refiere como Iznogoud, en alusión al maquiavélico visir de la historieta humorística francesa creada por su amigo René Goscinny y el dibujante Jean Tabary en 1961 para la revista Record.
Para el 5 de marzo está fijada la primera audiencia de  la pelea judicial, en la que Sylvie deberá demostrar que su padre estaba gagá al firmar, en tanto Albert tratará de probar que su hija tiene menos carácter que un helecho, y no es más que un instrumento de su ambicioso yerno.
Habrá más noticias para este culebrón de la propiedad intelectual. No lo duden, estimados lectores.
(*) Abogado. Doctor en Ciencias Jurídicas.
(**) Agente de la Propiedad Industrial.
Estudio Castelli & Asociados

La Izquierda Legal


La izquierda legal que optó por participar en los espacios democráticos no hizo en su momento el deslinde necesario con la violencia terrorista. Y ahora es tarde

Por: Abelardo Sánchez León

La izquierda legal en el Perú tiene una deuda: no ha hecho un deslinde tajante con el terror que desataran Sendero Luminoso (SL) y el MRTA. Esa omisión permitió una fácil manipulación y que a la distancia se la coloque en un mismo saco. La ecuación resulta cómoda: ser de izquierda es ser terrorista.
La izquierda se divide en los años 60 en la línea moscovita y en la pekinesa. La línea china, maoísta, la denominada no revisionista, se va desgranando en Bandera Roja, en Patria Roja y, al final, en SL. Esa fracción es la que inicia la lucha armada en 1980. Debemos recordar que en los años sesenta también se formó la llamada Nueva Izquierda; incluso en EE.UU., donde militaron intelectuales de las características de Norman Mailer. Ver sus crónicas recogidas en “América”.
¿Qué pasó con la izquierda legal? ¿Prefirió el debate parlamentario de las ideas? ¿Si supuestamente creía en la toma del poder por las armas, por qué no lo hizo? Quizá no lo consideró conveniente. O no tuvo coraje. Ser marxista, recordémoslo, no es sinónimo de tomar necesariamente las armas. En el hipotético caso de haberlas tomado, quizá lo hubiese hecho con una metodología diferente a la senderista. No lo sabemos. Estamos especulando. Un marxista, además, puede ser un académico como Marshall Berman o José Aricó.
Debemos enfatizar que durante la década del 80 hubo en el Perú una izquierda legal, encabezada por Alfonso Barrantes Lingán, alcalde de Lima, compañero en las lides políticas de Alfonso Grados Bertorini y de Luis Bedoya Reyes y que tuvo una cierta amistad con Alan García Pérez. No olvidemos, tampoco, que muchas de las víctimas del terror de Sendero Luminoso fueron dirigentes de esa izquierda. Forzando una imagen, podemos afirmar que los dirigentes barriales enfrentaron sin armas a los senderistas y protegieron con sus muertes a las clases medias.
La izquierda legal, sin embargo, que optó por participar en los espacios democráticos, especialmente como congresistas, no hizo en su momento el deslinde necesario con la violencia terrorista. Y ahora es tarde. Como lo reconoce, además, en una entrevista Alberto Adrianzén, ya no existe esa izquierda como tal. Esa omisión, a pesar de su reconocida actuación pública, da pie a que se la entienda, sesgadamente, como un antecedente directo del proyecto de Sendero, que la idea de un museo de la memoria sea manoseada y se dificulte aun más una verdadera reconciliación.
Diario El Comercio, 11 de marzo de 2009

Ledesma: "Recordó mi Onomástico en Plena Lucha"


“Hicimos amistad en la Asamblea Constituyente. El 19 de setiembre de 1978 llegué a la Comisión Principal y la lucha política era por entonces tan intensa que me había olvidado de mi cumpleaños. En eso se me acerca Bedoya Reyes y me saluda por mi onomástico. Y me dice: “Aquí no hay lugar para brindar con un buen vino, pero vamos a tomarnos un café”. Me llevó a una mesita, donde ya tenía las tazas y el termo de agua caliente. También se sentó Ernesto Alayza Grundy. Así, entre los tres, no obstante nuestras diferencias ideológicas, celebramos mi cumpleaños número 46 y quedamos como amigos. Eso sí, demoré 15 años en entender la importancia de la economía de mercado que obliga a un país a ser eficiente para competir con otras naciones. Bedoya defendió este precepto durante los acalorados debates de la Asamblea Constituyente”.


Diario El Comercio, 8 de marzo de 2009